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Nuestra boca y los dientes también envejecen

El envejecimiento también afecta a nuestra salud oral, incluso si llevamos a cabo un excelente cuidado de ella, ya que los dientes, las encías y el hueso de la mandíbula va a cambiar a medida que envejecemos, además es más probable que el consumo medicamentos o el padecimiento de una enfermedad, también puedan afectar la salud oral.

Éstos son algunos de los cambios por lo que se atraviesa a medida que envejecemos;

-Todas la acciones de higiene dental sumadas a las necesidades básicas de la vida como alimentarnos conllevan a un desgaste natural que se acentúa a medida que pasa el tiempo, así como los habito nocivos por ejemplo el rechinar los dientes, patología que se conoce con el nombre de Bruxismo”, incrementa el desgaste y las fisuras del esmalte. Otro efecto natural es el oscurecimiento de las piezas dentales a medida que los años pasan, ya que la dentina también envejece incrementando su grosor y cambiando de color.

-Las encías atraviesan también por un proceso de retracción o alejamiento de las piezas dentales, así como también se puede retraer de forma natural el hueso de la mandíbula, aunque por lo general estos cambios son moderados, aunque debemos tener en cuenta que la edad no es el único factor que puede conducir a esta situación, ya que pueden existir patologías que induzcan este proceso a cualquier edad.

-Otro factor desencadenante de la retracción de las encías es la exposición de las raíces, condición que va a promover la sensibilidad a la temperatura o las sustancias, sin embargo esta puede sobrellevarse con enjuagues a base de flúor que reducen significativamente los episodios de sensibilidad y el algunos casos los eliminan por completo.

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